viernes 4 de noviembre de 2011

Me encontraba...

...en un sitio totalmente desconocido para mí.

Estaba segura, había una puerta lateral, había una puerta lateral que yo podía abrir cuando quisiera. Estaba segura que podía salir de allí.

Había muchos hombres, muchos.

Me hice amiga de uno de ellos.

El me gustaba mucho. Era todo un caballero.

Varias veces durante la estancia en aquel lugar soleado, durante el desayuno, no permitía que, por aquello de las prisas, me quedara sin mi bollo. Así que, galante, me arrebataba el cuchillo para untar rapidamente el pan con aquella mantequilla, deliciosa.

Me gustaba aquel sitio.

Me levantaba tarde, y dada día era diferente. Genuinamente sorprendente.


Y nos daban chucherías, cada mañana, unas señoras de aspecto más bien triste. Más bien severo. No eran malas, cumplían su función, hacían su trabajo.

Un día descubrí...que no había puerta. Que el jardín apenas era hierba seca y sucia. Que mi amigo era un loco, y yo también.
Que me hallaba en la cárcel de sol.
Y que necesitaría de bettyylavida...para escapar de vez en cuando.


FIN DEL BLOG

Gracias a todos con los que me crucé y me enseñaron cosas.
Deciros que estoy bien. Solo que ya no me gusta mucho esta postura ante la vida, ni este blog.


Salud.

miércoles 4 de mayo de 2011

Que mis mil cosas me dejan de importar
sin tí,
y que nadie lo entienda, y que nadie lo entienda,
que me quiero esconder,
para dejar de verme yo.
Que duele, que grita, que grita,
que grita algo dentro de mí,
que llora, que lllora, que llora,
que no quiero andar.

Que no puedo andar, que no hay baile ni risa.

Que no quiero un mañana como un ayer,
que quiero un hoy como tu boca.

Un hoy como tu boca, que me niego a olvidar.


miércoles 2 de marzo de 2011

Hoy

Busted flat in Baton Rouge
Waitin' for a train
WHEN I's Feelin' near as faded as my jeans
Bobby thumbed a diesel down
Just before it rained
It rode us all the way to New Orleans

I pulled my harpoon
Out of my dirty red bandana
I was playin' soft while Bobby sang the blues, yeah
Windshield wipers slappin' time
I was holdin' Bobby's hand in mine
We sang every song that driver knew

Freedom's just another word for nothin' left to lose
Nothin', don't mean nothin' hon' if it ain't free, no no
And, feelin' good was easy, Lord, when he sang the blues
You know, feelin' good was good enough for me
Good enough for me and my Bobby Mcgee

From the kentucky coal mine
To the California sun
Bobby shared the secrets of my soul
Through all kinds of weather
Through everything we done
Yeah, Bobby baby kept me from the cold world

One day up near Salinas, Lord
I let him slip away
He's lookin' for that home, and I hope he finds it
But, I'd trade all of my tomorrows
For ONE single yesterday
To be holdin' Bobby's body next to mine

Freedom's just another word for nothin' left to lose
Nothin', AND that's all that Bobby left me, yeah
But, feelin' good was easy, Lord, when he sang the blues
Hey, feelin' good was good enough for me, Mm-hmm
Good enough for me and my Bobby Mcgee

La da da
La da da da
La da da da da da da da
La da da da da da da da Bobby Mcgee, yeah
La da da da da da da
La da da da da da da
La da da da da da da Bobby Mcgee, yeah

La da La la da da la da da la da da
La da da da da da da da da
Hey,my Bobby, oh, my Bobby Mcgee, yeah
La la la la la la la la
La la la la la la la la la la la la la la la
Hey, my Bobby, oh, my Bobby Mcgee, yeah

Well, I call him my lover
call him my man
I said I call him my lover did the best I can, c'mon
Hey now Bobby now
hey now Bobby Mcgee, yeah


wooooooo
la la la la la la la la la la la la la
Hey, hey, hey, Bobby McGee, yeah


(

Bobby McGee y Yo

Sin dinero en Baton Rouge, esperando por el tren
Me sentía tan desgastada como mis jeans.
Bobby detuvo un camión justo antes de empezar a llover,
Nos llevó directo a Nueva Orleans.

Saqué la armónica de mi sucia bandana roja,
Tocaba suavemente mientras Bobby cantaba el blues.
Los parabrisas cacheteaban al tiempo, yo sostenía las manos de Bobby entre las mías,
Cantamos cada una de las canciones que el conductor sabía.

[Coro:]
Libertad sólo es un sinónimo de no tener nada que perder,
Nada no significa nada, cariño, si no es gratis, no no.
Y era fácil sentirse bien, Señor, cuando él cantaba el blues,
Sabes que sentirme bien era suficiente para mi,
Suficiente para mi y mi Bobby McGee.

De las minas de carbón de Kentucky hasta el sol de California,
Hey, Bobby compartió los secretos de mi alma.
A través de los distintos climas, a través de todo lo que hemos hecho,
Hey Bobby, nene, me resguardó del frío.

Un día cerca de Salinas, lo dejé marcharse,
Está buscando un hogar y espero que lo consiga,
Pero cambiaría todos mis mañanas por un sólo ayer
Para sostener el cuerpo de Bobby junto al mio.

[Coro:]
Libertad sólo es un sinónimo de no tener nada que perder,
Nada, eso es todo lo que Bobby me dejó, sí,
Pero era fácil sentirse bien, Señor, cuando él cantaba el blues,
Hey, sentirme bien era suficiente para mi,
Suficiente para mi y mi Bobby McGee.

La la la, la la la la, la la la, la la la la
La la la la la Bobby McGee.
La la la la la, la la la la la
La la la la la, Bobby McGee, la.

La la la la la la la la la, la la la la la la la la la,
Hey mi Bobby, Bobby McGee, sí.
Na na na na na na na na na, Na na na na na na na na na,
Hey ahora Bobby ahora, Bobby McGee, sí.

Señor, estoy llamando a mi amante, llamando a mi hombre,
He dicho que estoy llamando a mi hombre, hice lo mejor que pude,
Vamos, hey ahora Bobby sí, hey ahora Bobby McGee, sí,
Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor
Hey, hey, hey, Bobby McGee, ¡Señor!

Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor
Hey, hey, hey, Bobby McGee.)




Esta canción es de Janice Joplin, y en esta canción le canta a la dulzura.




Años he estado desperdiciando mi ternura, despreciándola por tanto.

sábado 29 de enero de 2011

Y ojalá la vida fuera un blog, para dibujarla a tu antojo, porque aquí eres mentira, o eres verdad. Fuerza y coraje, o el pasa la vida que duele o gusta, depende, todo depende, de la lupa, del momento, de la isla o lugar. Pero el dolor, el dolor crea arrugas que no te corresponden, arrugas que solo ves tú, arrugas que solo te disgustan a tí. Y entonces solo quieres escuchar música, beber cerveza y sonreír, sonreír o reír, en cualquier plaza, hasta que se vaya el sol. Porque nadie, absolutamente nadie, elige sufrir en vano. Quién no quiere una sonrisa?

jueves 27 de enero de 2011

Francés de adopción, español emigrado a la fuerza, hace muchos años, por nuestra realidad de entonces, que yo no viví. Un señor, un señor mayor.

-Señorita, es un verdadero privilegio ver una sonrisa como la suya tan temprano.

-Papá!

- Ja, ja, ja. Señora, no me importa, todo lo contrario. Caballero, lo mismo le digo.

-Una sonrisa muy bonita la suya.

-Gracias, pero no siempre sonrío.

-Pues debería.

- No puedo, no siempre puedo. -

Sí, siempre puede. No siempre querrá, pero siempre podrá sonreír. Señorita, intente tener voluntad, es cuestión de voluntad, de voluntad, fuerza y coraje. Pase lo que pase, sonría. Y ojalá la vida fuera un blog

jueves 20 de enero de 2011

Que no, que no nazca de mí la lágrima,
que no la rabia, que no el desconcierto.
Que no nazca de mí una noche por delante
deseando que no nazca de mí un mundo nuevo,
algo que deseé con toda mi fe.
Que se puede,que se puede querer algo y no quererlo,
que se puede estar mil veces confundida.
Que quiero estar en la arena,
que quiero tener enfrente un mar que no conozco,
que quiero sentir algo que haga no reconocerme,
que quiero desaparecerme, aunque sea solo un segundo,
desaparecerme.
Y respirar, que me quedo sin mí, que me quedo sin risa,
pero yo quiero la sonrisa, pero yo quiero la sonrisa
y yo lo sé, y no me voy a confundir, no, no.
Que nadie me hará sentir fea, que no lo consiento,
que he andado sobre cuchillos mucho tiempo,
que he andado y es bastante,
y no, no sé dónde voy,
pero eso no importa, eso no importa,
importa la luz que soy capaz de reconocer.

martes 18 de enero de 2011

La vida,¿ es larga? La vida es larga o es corta?

Es corta, es corta cuándo estás disfrutando, cuándo estás disfrutando o, quizás, también cuando estás a punto de morirte, no lo sé, supongo. Puta vida bonita.

Silencio. Silencio aquí y en mi vida. Yo ahora no hablo. Es mi elección. Quizás sería más fácil. Quizás sería menos doloroso. Sonrisa, sonrisa y risa, y un cuerpo que no miente a nadie.

Nunca protegí más a nadie, en mi vida.

La vida está llena de caminos, cada camino lleno de pequeños actos que la van dibujando. Y ese venirse abajo...ese venirse abajo también es un acto, pequeño y grande, que, a veces no es posible. Porque no es posible venirse abajo cuando tienes que sacar los dientes.
Hoy no es posible venirse abajo. Ni a solas siquiera.


Y llevo todo el día huyendo. Y el humor se perdió con la inocencia.

Y me muero por un abrazo. Pero hoy no. Demasiada garra, y es mentira todo. Demasiada demasiado pronto, no soy más que una niña, en qué estaba pensando. Pero ahora sigo, por inercia, por inercia y esa poquita o mucha dignidad que no me resta el presente.

Mucho amor, mucho amor hacia mí, sí, es verdad. Yo sé que sí, yo también amo. Pero ahora mismo daría la vida mía si alguien pudiera entender que me siento lejos, y por tanto sola, y me siento lejos porque soy una idiota que sigue esperando, a la luz de una luna llena que tampoco entiende. Y noche a noche, os duele?

A mí sí que me duele, me desgarra.

Y que no puedo hacer otra cosa más que esperar.

Y ser la otra.

Porque todo lo que pueda venir, yo no lo quiero.

Y por eso yo callo, ya lo grita betty.

domingo 7 de noviembre de 2010

sábado 30 de octubre de 2010

Éramos magos, en un tiempo lejano éramos magos tú y yo,
en un hechizo hecho de miel y sudor, una pena no haber aprendido,
a congelar el tiempo,
a darle al beso el valor que merece,
a no desestimar , una pena no haber sido valientes,
tú y yo, magia inútil, por efímera.
Aunque aún siento tus labios, aún siento tu boca
y el suelo lejos, abajo, a un mundo de distancia, feliz.
Siempre te agradeceré que me hayas llevado a volar.
Siempre.

Y escucháme bien,

Nunca.

Nunca lo podré olvidar.

Idiota.

jueves 21 de octubre de 2010

viernes 8 de octubre de 2010

Vuelve la poesía en la fiebre, en la duda, en el no eterno,
no insinúes que no te enseñé el mar y este no te convenció,
no insinúes que esta mujer te pidió algo que no fuera carne y tontería,
no que la rabia y la ira me arrastrará al desconcierto
y el caos en el que debo andar quizás se vuelva orden,
quizás la justicia sea negra y gris pero quizás sea el presente justo,
justo.
Justo y monótono, justo y sucesivamente inútil.
Que esta mujer no puede seguir llenándose de lágrimas,
que se agria y ella solo quiere gozar
y su piel se quema con la sal,
y su alma se pierde en la espera.

Y ahora no sé dónde estoy.

El mar debe estar cerca.

Y desde muy lejos, lejos de tí, lejos de mí, nada está bien.




Y el adiós llegó.

La sonrisa no será posible. Ahora solo vacío y desesperanza, cuando nunca hubo una posibilidad. Yo creía que iba a ser feliz contigo.

Aquí abajo no se ve el sol.

lunes 27 de septiembre de 2010

Macarías tenía una sonrisa preciosa. Pero no siempre quería sonreír.

lunes 20 de septiembre de 2010

Se cruzaron muchas veces antes de sentirse por primera vez. Sus ojos no estaban destinados a cruzarse, en una ocasión hasta se tropezaron, perdona. No, no pasa nada. Sonrieron. No se vieron.

Ella era trapecista. El circo le gustaba mucho aunque ya empezaba a cansarse. Tanta energía, tanta carretera, tanto ejercicio, tanto esfuerzo y no tenía casa. Su casa era el suelo que pisaba, no tenía hogar. Tiempo después entendería que eso no tenía la más mínima importancia, y hasta debajo de un puente ella podría ser feliz.
Pero eso sería mucho tiempo después. Era una chica maravillosa, guapa, simpática, dicharachera, de lágrima fácil.
Creía en el amor.

Él era camionero, llevaba catorce mudanzas en el cuerpo. Catorce hogares. Un luchador, un guerrero. Un loco. No le tenía miedo a nada, duro como las piedras. Siempre en la carretera, siempre moviéndose. Creía en el amor.

Mucho sueño, algo de alcohol y se cruzaron sus destinos. Casi muere ella, dio con la cabeza en el retrovisor, él sin embargo salió ileso, apenas un par de rasguños. Se vieron.
Él no sabía qué hacer, el coche empezaba a arder, tenía que sacarla de allí, no tenía tiempo de llamar a una ambulancia. Rompió el cristal de una patada, consiguió abrir la portezuela, la sacó de allí con mucho cuidado, con esfuerzo, era una chica grande, una chica rellenita. Tenía un cuerpazo impresionante.

La tumbó con mucho cuidado en el arcén, seguía insconciente. Llamó a la ambulancia, muy alterado, no se explicaba que todavía no hubiera aparecido nadie, ni un coche por allí, en su vida había sentido tanta angustia, estaría muerta? Le tomó el pulso, no, todavía vivía. Su piel era la de una niña, tan suave. Y olía muy bien, aún con toda esa sangre.
El ambulancia tardé más de media hora en llegar, llegó y se la llevó en un segundo, él decidió acompañarla, dejó el camión donde estaba, ya lo retiraría una grúa.

Cuando Mariela recuperó la consciencia era noche cerrada. Como pudo se incorporó. Una enfermera de aspecto cansado entró en la habitación.
-Vaya, por fin te has despertado...¿cómo te encuentras?
- Bien, ¿qué me ha pasado?
- Tuvistes un accidente, un camión arrolló tu coche, pero estás bien. No te ha pasado nada, te han examinado y parece ser que no tienes nada. Te dieron un sedante, porque te despertastes muy excitada, estabas muy nerviosa, no parabas de chillar...no lo recuerdas?
- No recuerdo absolutamente nada.

No recordaba absolutamente nada. Una corriente de angustia empezó a apoderarse de ella..¿quién era ella? Le empezó a faltar el aire.

Agustina llamó corriendo al doctor, y otra vez la sedaron.

-Parece ser un caso de amnesia grave, Agustina, es mejor tranquilizarla hasta que empiece a asimilarlo todo. Parece ser que sufre de algún trastorno que le impide recordar.
- Ramón, si la dormimos cada vez que despierta...pobre niña.

Macarías estaba cada vez más nervioso. Al no ser familiar de ella no le daban ningún tipo de información, se sentía completamente impotente, era responsable directo de la suerte que correría esa chica. Pero estaba fuera.

Mientras Nacho vivía un proceso similar...hacía poco que había empezado a salir con Mariela. Se debatía entre llamarla o no llamarla, había faltado a la función de la noche y eso no era propio de ella, no entendía nada, ¿habría tenido un accidente?
No, de todo lo malo se entera uno, se decía una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, dios, estaba perdiendo la cabeza. Estaba perdiendo la cabeza con esa chica desde que la conoció...le encantaba esa sonrisa de bicho que ponía, tan tonta Mariela.

Otra vez despertó Mariela, pero esta vez recordó que ya había despertado antes. También recordó la caricia...pero aunque se sintió inmediatamente reconfortada no podía recordar de quién procedía... Por fin podía recordar algo, aunque fuera un hecho mínimo. Pidió ver a Agustina, era la única persona que le resultaba familiar!...pero Agustina había terminado el turno. Pidió su bolso y sus cosas, dentro con suerte habría un móvil. Alguien le dijo que un chico esperaba fuera, el que colisionó con su coche.
- ¡No quiero ver a ese desgraciado!
- Puede que te sirva de ayuda, Mariela, te puede decir dónde estabas..
- No! Me niego...Ha arruinado mi vida.
Empezó a llorar, ya no podía más, era un desconsuelo, estaba perdida.

Eran las tres de la tarde cuando Nacho recibió la llamada, le llamaban del hospital, ¿conocía por casualidad a una chica que se llamara Mariela?

Años después ninguno de los dos, ni Mariela ni Macarías, habían olvidado el tacto de ese precioso instante que se desató en el caos. No hubo te quieros, no hubo besos, no tuvieron otra opción que mirar desde el presente un momento precioso y lejano. Precioso y posible.

viernes 17 de septiembre de 2010

Mariela nació para ser trapecista. Siempre a punto de caer, tremendamente torpe, tremendamente ágil. Dual siempre.

Al principio le encantaba el circo. Le encantaba pasar una noche en un lugar y otra en otro. Además le encantaba la noche, conducir, en plena madrugada, el silencio.

Le gustaba el silencio a Mariela, aún siendo tan ruidosa y parlanchina. El silencio compartido mucho más.

Pues era muy pasional, emocional, aunque eso ya lo sabíamos, creía en el amor. Y solo después del sudor y la tontería Mariela estaba en paz, y todo iba bien. El efecto le duraba tan solo unas horas, así que, para hacer feliz a Mariela había que hacerle el amor muchísimo. Era básica, física, carnal.

A veces muy penosilla, a veces muy divertida. Un lío, un verdadero lío. No te aburrías con ella.

-Pero, abuela, ¿Mariela existió? Es un cuento muy largo.
-¿No me habías dicho que te contara un cuento?
- Sí.
- Pues eso estoy haciendo. Chiquita, se te están cerrando los ojos. Dulces sueños.

jueves 16 de septiembre de 2010

Se cruzaron muchas veces sin recordar haberse visto. Sus ojos no estaban destinados a cruzarse, en una ocasión hasta se tropezaron, perdona. No, no pasa nada. Sonrieron. No se vieron.

Ella era trapecista. El circo le gustaba mucho aunque ya empezaba a cansarse. Tanta energía, tanta carretera, tanto ejercicio, tanto esfuerzo y no tenía casa. Su casa era el suelo que pisaba, no tenía hogar.
Era una chica maravillosa, guapa, simpática, dicharachera, de lágrima fácil.
Creía en el amor.

Él era camionero, llevaba catorce mudanzas en el cuerpo. Catorce hogares. Un luchador, un guerrero. Un loco. No le tenía miedo a nada, duro como las piedras. Siempre en la carretera, siempre moviéndose. Creía en el amor.

La vida, la vida no les había tratado bien. Pero ambos compartían ilusión, porque hay gente que se desgasta con el tiempo, que se desgasta y deja de ser persona. Pasa el tiempo y van poniéndose máscaras, máscaras falsas y feas que sirven para seguir andando. Pierden la fe.
Ambos tenían una sonrisa encantadora para una vida tan díficil.

Me lo contaron, me contaron que estas dos personas, Macarías y Mariela, nunca se cruzaron.

Vivieron, malvivieron. Siempre creyendo que todo íba a salir bien. Pero era otro polvo. Otro intento. Otra promesa incumplida. Otra ilusión no cumplida, otra esperanza vana. Otro fracaso para ser feliz.

Y estaban tan cerca !, tan cerca y tan lejos.


Se hubieran follado toda la vida. Fóllame toda la vida....


Fueron amantes en otra vida pero no se volvieron a reencontrar nunca más. En una vida pasada. En una tribu lejana en el tiempo, donde ambos cazaban y eran salvajes, vivían en una pequeña aldea, les encantaba cazar juntos.

Murieron el mismo día, un 3 de Marzo.

Él se reencarnó en flor, y tuvo una vida corta y feliz. Desde su sendero divisaba el mar, quizás le hubiera gustado reencarnarse en pájaro. Pero no pudo elegir. Pero igual fue feliz, en su nueva vida. Le hacía falta poco para ser feliz, porque una máscara pasó sin querer a la nueva vida, fue un error de los dioses del destino.

A Mariela se le perdió el rastro. Dicen que, quizás, no se reencarnó. Otro error.

Las oportunidades son como los amaneceres.




"Bus junelo a purí golí e men arate
sos guillabela duquelando
palal gres e berrochí,
prejenelo a Undebé sos bué men orchí callí
ta andiar diñelo andoba suetí
rujis pre alangarí."



(Cuando escucho la vieja voz de mi sangre
que canta y llora recordando
pasados siglos de horror,
siento a Dios que perfuma mi alma
y en el mundo voy sembrando
rosas en vez de dolor.)


-Abuela, esta historia no me gusta.
- Chiquitita, qué sensible eres, te pareces a tu abuelo.
- Es que es muy triste...siempre me cuentas historias tristes.
- La vida es más triste todavía, la vida real. Hay gente que nunca llega a conocer el amor. Cuando te besen por primera vez te empezarás a dar cuenta de lo que te estoy diciendo, si el chico te gusta mucho.
- ¿Y por qué la gente deja escapar el amor?
- Malinterpretan lo que sienten. No se dejan llevar. Porque lo único que se puede interpretar bien son los hechos. El amor es tangible, es físico, es voluble y debe ser infalible. Ojalá te enamores.
- Abuela, no sé si quiero.